"¡Pues ahí nos veréis!, con una caravana roja y un coche lleno de lunares, viajando de pueblo en pueblo, por Castilla y León, llevando títeres, instrumentos musicales y mucha, mucha ilusión a precio de risa para que el teatro llegue allá donde nos llamen. En esta edición superaremos un nuevo reto: conseguir un montón de títeres que ayudarán a sonreir a unas cuantas niñas de Nicaragua..."

lunes, 23 de agosto de 2010

Molinillo, Salamanca (19 de Agosto)

Molinillo.
Molinillo es un pueblecito pequeño y pintoresco ubicado en una de las partes más bonitas de la Sierra de Francia. Acudimos a Molinillo por mediación de su alcaldesa, Concha, una mujer joven y llena de vitalidad a quien tuvimos el placer de conocer durante la función que dimos en Julio en el vecino pueblo de San Esteban de la Sierra.

Concha es, creo, la alcaldesa más votada de España (no sé si de los setenta vecinos censados le han dado su voto sesenta y nueve) y obviamente sabemos por qué. Es muy meritorio que un ayuntamiento tan pequeñito organice un sinfín de actividades lúdicas y culturales para que sus vecinos siempre estén entretenidos y tengan algo nuevo y diferente que ver. De casta le viene al galgo ya que, Tomás, el padre de Concha, fue alcalde del municipio durante más de doce años. Tomás es una de esas personas que rebosan sabiduría popular y orgullo de sus raíces. Ayer mismo nos decía que hay que estar orgullosos de lo que se es y no pretender huir de los orígenes por humildes que estos sean, ya que es ridículo disfrazarse y renegar de lo propio. Se nota que es un pueblo activo y con una comunidad muy bien avenida lo que hizo de nuestra actuación una fiesta para todos los vecinos. Lógicamente ayer terminamos molidos ya que dos funciones en un radio de 60km y en un periodo de tiempo de cuatro horas, machacan a cualquiera. Aun así, al terminar de recoger nuestros bártulos y tras enganchar la caravana al pobrecito Clío “lunaritos”, nos tomamos un botellín con Concha y sus amigos y pasamos un ratito corto, pero muy agradable con ellos. Desde aquí nuestra más sincera enhorabuena y que no decaigan esas ganas de ofrecer a la comunidad todo cuanto se pueda conseguir.
Tras una frugal cena, ya en Sotoserrano, este que os escribe se enchufó un Ibuprofeno y se entregó velozmente a los brazos de Morfeo. Qué bien he dormido, sí señor. Hoy partiremos para Los Santos, también en la Sierra de Francia, donde compartimos cartel con el grupo Mayalde, que actúan tras nuestro espectáculo. Algo me dice que esta noche habrá fiestecica, así que, si no escribo mañana para contaros que tal fue todo, no me lo reprochéis.
Un fuerte abrazo para todos y para todas, un beso enorme para Eva Moreno y Diego Merayo, y un entrañable y emocionado recuerdo para toda la gente de Espejo de Tera, quienes se han ganado por derecho un hueco en la caravana de estos sus humildes titiriteros.

Camping Vega de Francia, Sotoserrano, Salamanca (19 de Agosto)

Sotoserrano.
Lo prometido es deuda y, como dicen por ahí, “es de bien nacidos ser agradecidos” así que, tras dormir unas horas después de las cañitas post-Serrada, preparamos la caravana, hicimos acopio de víveres y pusimos proa rumbo a la sierra de Francia, más concretamente a Sotoserrano, donde nos hicimos fuertes durante la gira de Julio por estos pueblecitos tan bonitos como acogedores que se encuentran en la provincia de Salamanca. En Sotoserrano acudimos al camping Vega de Francia, lugar de gran belleza, a la orilla del rio “Cuerpo de hombre” donde hace escasos minutos me he dado un largo y refrescante baño con Laura y Cesar. Tan bien nos trataron Bienvenido y su familia (gerentes del camping) en nuestra pasada visita, que quisimos corresponder organizando una función en el camping para los niños y mayores que allí están de vacaciones.

Al llegar nos obsequiaron con una señora paella de la que no dejamos ni los restos (aún me duele la lengua de chupar la paellera) y, con la tripita llena (disculpen que use diminutivo pero si la denomino de otra forma me acomplejo), montamos el retablo, afinamos instrumentos y dimos una función bastante simpática y divertida. Nos hizo mucha ilusión que Bienve, que es un tipo duro donde los haya, se desternillara con nuestras bobadas y viniera luego con una sonrisa de lo más pueril a decirnos que hacía más de treinta años que no veía marionetas y que le habían traído muy buenos recuerdos. Su mujer, encantadora como siempre, insistió para que TitiriCesar optara a la plaza de profesor de música en el colegio de Sotoserrano, donde ella es presidente del AMPA (No confundir con el “hampa” que, aunque maneja más recursos, los fines son muy distintos). Al bueno de Cesar últimamente le llueven ofertas laborales y vemos que, al final, se lo van a quedar en cualquier pueblo de lo bien que transmite sus conocimientos musicales.
A mi sin embargo…no me quiere nadie (será porque es más barato hacerme un traje que invitarme a comer). Al terminar el show y tras tomar un “refrigerio” (jijijiji) nos encaminamos a Molinillo donde actuamos a las diez y media de la noche pero eso, si me lo permiten, lo voy a contar en otra crónica. Un abrazo enorme, que hay para todos.

Serrada, Valladolid (18 de Agosto)

Serrada.
Acudimos hasta Serrada de la mano de Ana, técnico de cultura del Ayuntamiento y que resultó, sin nosotros saberlo, ser familia de Alberto Sobrino, el genial ilustrador miembro del Colectivo Satélite, de Valladolid. Actuamos en un lugar muy curioso, un escenario enclavado junto al “Parque del Encuentro” (nombre evocador donde los haya) y ante un público muy numeroso compuesto en igual medida por niños y adultos. En Serrada volvimos a contar con la colaboración estelar de Noemí Martínez, miembro activo de Popopopo que este verano se está sumando a todos los espectáculos que puede y a quien desde aquí mandamos un besote.
Contamos en Serrada con una organización formal y solícita, que puso a nuestro alcance los medios técnicos necesarios para que el evento quedara fenomenal, por lo que les estamos muy agradecidos.
Cuenta Serrada con un fabuloso teatro donde habían actuado ya los miembros de Popopopo que venían del grupo Mutis de Valladolid (entre ellos Laura, Noe, Luisal, Bea y Oscar) y que permite a este municipio participar de la red de circuitos escénicos de la comunidad.
A la función se acercaron algunos buenos amigos, como Alex y Ruth, de Vesperdidos (No-club de vesperos de Valladolid al que pertenezco) y María (flautista y buena amiga, que además en esta ocasión hizo las veces de fotógrafa y capturó las imágenes que en breve colgaremos). También se desplazó a vernos actuar, titirichuchi (Jesús Boyano) nuestro amigo y compañero de Popopopo que ahora disfruta de unos merecidos y envidiados días de descanso en Conil, Cádiz.
Quedamos muy contentos con el trato de la organización y con el desarrollo de la función, ya que en Serrada, los niños son alegres y muy participativos. Esperamos que sigan contando con nosotros para futuras actividades y, desde este Blog, les enviamos un abrazo muy fuerte.
Mis costillas siguen maltrechas y doloridas pero antes muerto que en la cama reposando, así que aquí estoy, subido en la caravana y encantado de la vida, a base de Ibuprofeno.
Seguiremos emitiendo desde Títeres en ruta. Besos para todos y especialmente para aquellos que vamos conociendo este verano y que nos están tocando tan gratamente “la patata”.

Villasur de Herreros, Burgos (17 de Agosto)

Villasur de Herreros.
La asociación cultural “La fragua” organizó la llegada de la caravana a Villasur y, a eso de las siete de la tarde y tras habernos perdido unos kilómetros, llegamos hasta este hermoso pueblo.
Estábamos un poco cansados tras todo el jaleo de mi visita al hospital de Aranda de Duero y, aunque habíamos descansado un poco en el camping “Costaján” de Aranda (donde por cierto, el enrollado del propietario nos cobró cuarenta y ocho horas habiéndonos alojado menos de veinte), los cuerpos estaban ya algo resentidos de kilómetros y actuaciones.

No obstante, la ilusión y las sonrisas del público asistente ejercieron un efecto casi mágico y al saltar a escena se nos olvidaron todos los males. Fue una función estupenda en un entorno muy chulo. Entre el público nos encontramos con una señora que, a sus setenta y tantos años, sigue haciendo teatro y el hecho de que se acercara a felicitarnos y a darnos un beso, al termino de la actuación, fue para nosotros el más cariñoso de los reconocimientos a nuestro humilde trabajo. En Villasur estuvimos muy agustito y tras cenar unos embutidos de la zona y bebernos unos deliciosos tintos de verano preparados con buen Rioja, pusimos rumbo a Valladolid. José Arnaiz, de “La fragua” fue un perfecto anfitrión y esperamos volver a saludarle en unos meses.
Un abrazo para todos ellos y otro muy grande para todos vosotros.

martes, 17 de agosto de 2010

Gumiel de Mercado, Burgos (16 de Agosto)

Gumiel de Mercado.
A Gumiel de Mercado nos fuimos con nuestra caravana y nuestros trastos, acudiendo a la llamada de Elías, un tipo implicado con el mundo del teatro ya que el mismo está en una compañía y, además, también se ocupa de luces y sonido para aquellos que lo necesitan. Si señor... un buen tipo.
Nos recibieron en el pueblo Gabriel, antiguo alcalde y la actual señora alcaldesa. Tuvimos una gran afluencia de público, disfrutamos mucho con el espectáculo, aunque, para mi desgracia, el golpe que me lleve en el partido de futbol de Espejo de Tera, comenzó a darme problemas a mitad de actuación y al forzarme para finalizar el show correctamente, me preparé una avería en condiciones. A los diez minutos de terminar la función, titirichuchi me llevo a urgencias con su bólido gris y allí nos pasamos unas horas, hasta que una mujer estupenda, con gran cariño perforó mi nalga derecha introduciéndome no se qué cosa maravillosa que me alivio el dolor y me produjo un estado de euforia y de risa floja que me recordó a no sé qué fiesta de Ibiza, allá en mis tiempos mozos.

La caravana es muy cómoda, pero con el costillar dolorido esta noche ha sido, cuanto menos, toledana. Lo que realmente siento es no haber podido quedarme en Gumiel a tomar unos vinitos y un asado pero, que se le va ha hacer, mi atlética silueta y mi costillar lo agradecerán eternamente...Prometo volver y resarcirme.

Muro, Soria (15 de Agosto)

Muro
Claro, ahora después de lo de Espejo cualquier cosa que pueda decir de otros pueblos va a parecer poco...y me sabe mal.
A Muro acudimos a actuar gracias a la mediación de su agente de desarrollo local, Inma, una chica simpática y amable, implicada hasta las cejas con su pueblo y que está realizando, en Muro, un excelente trabajo.

Muro, antiguo asentamiento romano, organiza durante el año un gran número de actividades relacionadas con nuestros antiguos colonizadores y queremos destacar desde aquí, una actividad muy especial, que consiste en realizar el recorrido entre Muro y Soria (treinta y seis millas romanas, creo...unos cincuenta kilómetros) a pie.
Durante los dos días de la marcha la organización ofrece a los andarines una experiencia única, ya que se teatraliza el recorrido y allá que van, junto a los participantes, legionarios, romanos y ciudadanos de la antigua Roma, que realizan pequeñas escenas recreando la época. Una iniciativa que, en esta última edición, creo que ha reunido a más de quinientos participantes.
Sí señor, hace falta gente como Inma, para que se impliquen y desarrollen actividades de este tipo.
La actuación en Muro fue bastante bien, aunque tenemos que echar la bronca a un par de niñas...bueno no, a sus padres, que permiten que las peques hagan lo que les venga en gana, y a punto estuvieron de arruinar el show con sus patochadas, impidiendo además que el resto de pequeñines, correctamente educados, disfrutaran del mismo. Tenemos que ser conscientes de que, si consentimos a nuestros pequeños cualquier cosa, no les hacemos un favor, sino que los estamos limitando para un futuro en el que la sociedad les va a poner normas y les va a exigir una conducta cuando menos cívica.
Menos mal que “la ratita” de la obra (uno de los títeres más queridos por los peques y manejado hábilmente por titirilaura) fue capaz de hacerse cargo de la situación y de esta forma conseguimos terminar la función para disfrute y solaz regocijo del resto del público, que se comporto correctamente y a quienes desde aquí mandamos un fuerte y cariñoso abrazo.
Si tienen ustedes ocasión y les interesa la historia de España, no dejen de pasar por esta población Soriana, les va a encantar.

Espejo de Tera, (Soria) 14 de Agosto

Espejo de Tera
Cuando, hace unos meses, nos planteábamos el llevar a cabo esta iniciativa, sopesábamos los posibles pros y contras que podía llevar aparejada. En los contras iban los kilómetros, el cansancio, el peligro que conlleva pasarse el día en carretera, la incomodidad de estar varios días lejos de tu gente, de tu cama, de tu baño; en los pros la necesidad de actuar como forma de expresión personal, el conocer sitios nuevos, tratar con gente de todo tipo, la sensación de aventura, de libertad y la posibilidad de ofrecer a todo el mundo algo de diversión y lo mejor de nosotros mismos.
En Espejo de Tera nos hemos realizado absolutamente como personas y los días que hemos pasado allí, nos han reportado un sentimiento profundo de felicidad y de paz que es muy difícil describir con palabras. Vaya por delante que, en la inmensa mayoría de los pueblos donde estamos actuando, la gente se vuelca con nosotros y estamos descubriendo personas y parajes increíbles. Pero en Espejo…ha habido algo más. Ya desde el día en que, en medio de un ensayo, en Valladolid, recibimos un mail de una vecina del pueblo (un besazo Fany) y lo leímos todos juntos, se despertó en los miembros del grupo una profunda simpatía por aquel pueblo donde, tras haberse quedado despoblado en los años setenta, regresaron algunos vecinos con sus familias y, sin agua, luz o cualquiera de los servicios a los que todos estamos acostumbrados, lucharon para conseguir hacer de Espejo un lugar idílico. Y vaya si lo lograron. El entorno es una auténtica preciosidad. Parece como si Dios o un diseñador de espacios de Venus, (que yo en tema creencias no voy a entrar… ¡allá cada uno con las suyas!) hubiera dado la opción al Hombre de seleccionar los elementos naturales del entorno: dos ríos con abundante fauna (truchas, nutrias, cangrejos...), pinares, un monte precioso que enmarca el pueblo, un cielo estrellado que parece que se enciende y se apaga desde un conmutador, en fin: una maravilla.
La fuerza y la esencia de este pueblo radican en los propios vecinos. Hoy son unos cuantos los que allí se reúnen. Durante el invierno quizás no llegan a diez las casas abiertas y a treinta durante el verano. La gran mayoría de los habitantes de Espejo descienden de aquellos hombres y mujeres que abandonaron la fábrica para volver al terruño a costa de sudor, trabajo e ilusión. Abel, Julián, Rufino...los “Colases”, los “Los Santos” y los “La torre” conforman gran parte del entramado familiar del pueblo, aunque después llegaron algunos más, como “Los ambulancieros” o Sergio, Rodolfo, o Ángel y Julia, por citar a alguno, que se sumaron por unos motivos u otros, a establecer una comunidad ejemplar en un entorno de ensueño.
Conseguimos los miembros de Popopopo alinear los astros necesarios para poder acudir en masa a Espejo, a empaparnos de sus fiestas y costumbres durante un fin de semana entero. Quizás una de las mejores decisiones que hemos tomado desde que fundamos la compañía. Sé que me estoy extendiendo si comparamos esta crónica con otras del blog pero necesito, necesitamos más bien, transmitir a todo aquel que quiera leerlo, la experiencia que hemos vivido en Espejo de Tera.
Por aquello de mantener una estructura empezaré hablando de su alcalde, José Ignacio, hijo de Julián y emparentado con la mitad del pueblo, ya que es uno de los “Colases”. José Ignacio (alcalde, todos somos contingente, pero tu eres necesario) es un muchacho prudente y sencillo, de una placidez de espíritu total, quizás algo tímido, que se volcó en hacer nuestra estancia lo más placentera posible. Un ejemplo para cualquier alcalde ya que estuvo siempre al pie del cañón, ya fuera asando costillares y panceta, limpiando la plaza, organizando los concursos, animando las fiestas o preparando sangría. Dejamos, en la figura del señor alcalde, a un gran amigo.
Otro personaje del pueblo, al que no queremos olvidar, es a José Luis, un tío encantador, que nos habló de la lucha vecinal en contra de la feroz especulación inmobiliaria que ha arrasado el país y que, gracias a la unión de los vecinos, encontró en Espejo de Tera una defensa numantina que freno el desarrollo de planes parciales y adosados con campo de golf. José Luis es un muchacho que, desde la sabiduría, ha sabido elegir una vida plena para él y su familia (Ana, eres un sol) y ha cambiado las comodidades de la ciudad por un huerto, un caballo y una bonita puesta de sol.
Queremos también enviar un enorme abrazo a todas las mujeres de la familia “La torre”, Rosa y sus hijas (auténticos bellezones todas) que están sufriendo la triste pérdida del cabeza de familia. Un hombre por lo que cuentan todos los vecinos, ilustrado, inteligente y con mucho mundo, que ha dejado en el pueblo un vacio difícil de llenar. La fuerza de la mirada de sus hijas y la calidad humana de toda la familia, dan fe de lo bien que ese hombre condujo su vida. A todas ellas les mandamos un beso, pero especialmente a Olga, con quien rápidamente se creó un vínculo muy especial ya que es una mujer que no necesita ni hablar, porque desde esos dos ojazos es capaz de decir cualquier cosa, en cualquier idioma. Realmente se puede llegar a querer a alguien en cinco minutos y para toda la vida, háganme caso.
También hay que hacer mención especial del sector fiestero del pueblo, que a todos nos gusta la marcha y de entre el grupo de jóvenes que se juntaron en la fiesta (Fátima, Josué, Álvaro, Lucas, Alba, Jacobo, Lola, Clara...) tenemos que hablar especialmente de “Los ambulancieros”, o sea, Jesús, Vicente y Nacho, tres hermanos que han salido a su padre en lo simpaticotes y buenas personas. Con ellos nos hemos reído a rabiar estos días y tenemos pendientes unas cuantas cervezas, que pagaremos gustosos, en Valladolid, Soria o Wichita si hace falta.
Antes cité casi de pasada a Clara, pero déjenme también que, desde aquí, le deseemos la mejor de las suertes en su experiencia Erasmus en Noruega. Estamos seguros de que los noruegos van a aprender una barbaridad de esta chica tan divertida como original (sus coreografías, su corona de princesa batracia…)
No quiero dejar de escribir y no quiero olvidarme de nadie: de Araceli y su familia que nos acogieron en su casa el último día y nos dieron de comer estupendamente, de Ángel, un bilbaíno estupendo que nos ayudó con la caravana y a quien durante todos estos días hemos visto siempre sonriendo, de Rodolfo, amante de la naturaleza y dueño de la casa rural de Espejo de Tera, siempre con su bota de vino a cuestas.
Espejo es un lugar tan original que, incluso gracias a la mediación y al esfuerzo de Ángel y Julia, han llegado a consolidar un festival de Blues en verano, desde hace ya más de diez años. No se lo pierdan que, además de montar unos conciertos de aúpa, al aire libre, los vecinos de Espejo obsequian a todos los asistentes con asado nocturno ¡y no se cobra ni un euro de entrada! Es normal que, ayer, cuando salimos de Espejo, Laura se fuera llorando y, para que voy a engañarles, se me debió meter algo en el ojo. No sé porque, a mi también se me iban cayendo las lágrimas.
Hemos hecho de todo: beber, comer, tocar, actuar, presenciar un descenso del rio, con ingenios navegables digno de aplauso por lo divertido y lo original, he jugado un partido de futbol entre solteros y casados que me ha reportado agujetas por todo el cuerpo y un dolor en las costillas que anoche me tuvo en el hospital de Aranda hasta las dos de la madrugada, hemos dado un concierto de gaitas y Whistles junto a la hoguera (realmente emocionante y evocador), hemos participado en el particular pasacalles matinal con los vecinos, desayunando y almorzando por las casas del pueblo. En fin, nos lo hemos pasado teta.
Obviamente no se librarán fácilmente de nosotros ya que pensamos volver -si o si- no hay otra. De alguna manera ya nos sentimos un poco vecinos de Espejo y si uno, como dicen, es de aquel lugar donde cuelga su sombrero, suponga que, con más razón, será de aquel lugar donde deja un poco de su corazón.
Gracias FAMILIA de Espejo, por ser como sois y por tratarnos como nos habéis tratado. A todos vosotros (os llevamos en esa pedazo de foto comunal que hizo Alberto) un beso muy, muy grande y el más sentido cariño y reconocimiento de estos humildes titiriteros. No podremos olvidaros. Llevaremos siempre en nuestra caravana el trébol de cuatro hojas que nos habéis concedido.